Reseña: “Coma” de Dianna M. Marquès

En el año 2012, una extraña enfermedad que sume a todos los niños en un largo coma se apodera del planeta.
Siete años después, despertarán solos en un mundo en el que la naturaleza ha devorado a la civilización.
Sobrevivir no será fácil en esa nueva realidad.
A la lucha contra sus más primitivos instintos, se sumarán intensos sentimientos, relaciones complicadas y una desconocida amenaza que cambiará el futuro de la Tierra.

Opinión personal:

Creo que he estado leyendo mucha distopía y eso genera altas expectativas en los libros que vas consumiendo a medida que lees más y más. Casi en los inicios de este blog les había comentado de Dianna M. Marquès, escritora española que se autopublica, y cuya primera novela Alma inmortal leí a través de mi kindle. Y como me gustó, me atreví con este segundo libro que nada tiene que ver con vampiros.

La tierra sin humanos

En este libro Dianna experimenta con la distopía, el relato futurista y la conciencia ecológica. Sus protagonistas, ocho jóvenes que se quedaron dormidos durante su niñez por más de siete años, despertarán en un nuevo mundo donde los adultos no existen y deben aprender a sobrevivir en él, a pesar de las dificultades. Sin embargo, pronto comienzan a suceder extrañas desapariciones que ponen en alerta a su protagonista, Haley.

Calificar este libro me supuso una disyuntiva. Por un lado, esperaba un poco más de la historia, pero con ello tampoco quiero dar a entender que el libro sea malo o mediocre. Sí creo que tuvo un error de entrada que terminó por no cuadrarme e hizo que una parte del argumento pareciera una mera excusa para instalar la historia de amor principal.

Dianna firmado un ejemplar de Coma

Les cuento un poco, sin dar demasiados detalles. En el principio, todos los adolescentes (menores de 18 años) se quedan dormidos de un día para otro, y nadie tiene idea por qué. El problema sucede cuando, ya a mitad del libro, te explican el por qué de estas reacciones. No hubo al inicio ninguna pista que te haga entender que el problema con el medio ambiente es grande y que la vida en la tierra se está a terminando a causa de ello. Podríamos dar por sentado el hecho… porque vivimos en un planeta sobrepoblado y contaminado, pero no hay una referencia clara en el libro. No podemos suponer que en la ficción está pasando lo mismo que en la realidad, incluso si nos dicen que la ciudad en la que se ambienta el libro es la misma que en la que vivimos. No sé si me explico. Existe un tema de verosimilitud que aquí se pasa por alto, quizá sin pensarlo, y que afecta al resto del argumento.

Por ello la explicación final queda casi como una mera excusa para incluir en ella la historia de Haley y Justin, además de la de su hermano Jake y los demás chicos. Historia de amor que me pareció común y algo intrascendente fuera de este libro. “It was ok”, como le puse en la calificación de Goodreads. Haley es una chica que en un principio tiene 13 años, y para cuando despierta del largo sueño, ya cuenta con 20, aunque sigue manteniendo su mentalidad de niña, sobre todo al principio (se entiende que crecer de golpe no implica que con ello madures de golpe también). En esta nueva tierra comienza una relación, primero tirante luego algo edulcorada, con Justin, un chico que en realidad no debió haberse quedado dormido, porque cuando sucedió ello él tenía 18. Pero se explica que sufrió un accidente y quedó en coma de forma tradicional.

En realidad la historia de los personajes se queda en “bien”. Tal como dije antes, “it was ok”, pero no más.

Ahora, se presenta la novela de esta forma:

Sobrevivir no será fácil en esa nueva realidad.

Y… no sé si sobrevivir les fue tan difícil. No les contaré detalles, pero grandes hazañas no hicieron los personajes como para decir que se trata de una novela de sobrevivencia. Bueno, eso queda a juicio de cada uno.

Sí destaco que la novela sea rápida y de ritmo constante, entretenida, que es uno de los requisitos mínimos de la literatura actual. Hermosa la presentación del libro, los interiores, la elección de la tipografía, todo. En eso Dianna se destaca.

Recomendada para: lectores que buscan historias de amor juveniles, entretenidas, clichés y demás.

No recomendada para: lectores que buscan ciencia ficción o distopía. En ello, Dianna, todavía estás al debe.

Pero es un buen inicio.

Mi calificación en Goodreads: 2/5

Sobre la escritora:

Dianna M. Marquès

Dianna M. Marquès nació en Barcelona el 11 de mayo de 1980. Desde muy pequeña empezó a mostrar sus habilidades artísticas cono el dibujo y, poco después, combinó esa pasión con la escritura, creando novelas gráficas de pocas páginas que regalaba a sus seres queridos…

Más info en: Goodreads Dianna M. Marquès

Reseña: “Bajo la misma estrella” de John Green

A Hazel y a Gus les gustaría tener vidas más corrientes.
Algunos dirían que no han nacido con estrella, que su mundo es injusto. Hazel y Gus son solo adolescentes, pero si algo les ha enseñado el cáncer que ambos padecen es que no hay tiempo para lamentarse, porque, nos guste o no, sólo existe el hoy y el ahora. Y por ello, con la intención de hacer realidad el mayor deseo de Hazel -conocer a su escritor favorito-, cruzarán juntos el Atlántico para vivir una aventura a contrarreloj, tan catártica como desgarradora.
Destino: Amsterdam, el lugar donde reside el enigmático y malhumorado escritor, la única persona que tal vez pueda ayudarlos a ordenar las piezas del enorme rompecabezas del que forman parte…

Opinión personal:

¡Casi se me queda en el tintero esta reseña! Por poco la olvido. Y es que leí el libro muy rápido creo… eso tiene que haber sido. Jejeje. En fin, el nuevo fenómeno de la literatura juvenil se llama Bajo la misma estrella. Ya se ha convertido en franquicia, el señor Green está ganando millones de dólares no solo con sus libros, si no con el merchandising (basado en el “Okay? Okay” que me tiene las pelotas llenas jajaja) y la adaptación cinematográfica que comparte elenco con otra franquicia super conocida: Divergente.

Fuera de ello, esta es la historia de dos adolescentes con cáncer: Hazel, una chica con cáncer pulmonar en fase 4 y Augustus, con cáncer a los huesos (si mal no recuerdo) que un día, en una reunión de estos grupos de ayuda para enfermos con cáncer, se conocen y se flechan de una. Y aquí empieza la lloradera…

Augustus Waters y Hazel Grace en la adaptación cinematográfica de este año

Jajajaja. No, no es para tanto. Hazel tiene entre sus autores favoritos a un escritor que vive en Ámsterdam llamado Peter Van Houten, y desea ir a conocerlo para que le cuente el final de una novela que acabó abruptamente, antes de morir. Augustus le regala su deseo en algo parecido al “Make a wish” y se van a Holanda a conocer al escritor, donde también inician y/o afirman su relación amorosa.

El libro de John Green es un libro bien hecho, bien escrito, sencillo, equilibrado. Lleno de frases para el bronce, eso sí. De esas que inundan tumblr por estos días. De personajes cercanos, divertidos, no excesivamente profundos ni excesivamente superficiales, pero fáciles de tragar. Tiene un cliché importante en el tema del escritor que no diré porque sería arruinarles la sorpresa, pero en general como dije, es un libro bien escrito.

Y no creo que haya que abordarlo por el lado del cáncer en sí, como enfermedad, si no por el lado de la vida diaria de un enfermo de cáncer que no se limita solo a lamentarse por ello, ni tampoco lo quiere. Que desea ser uno más, mezclarse con la multitud y aprovechar las oportunidades que tenga a mano. He leído reacciones frente a la novela de gente que ha dicho que el cáncer es tratado casi superficialmente, que es basura, etc. Por eso digo que no hay que mirarlo por ese lado, porque no se trata el tema desde el dolor, si no desde la cotidianidad y de lo que en sí quiere hacer el paciente.

Quote

Hazel Grace es una chica algo apática al inicio, pero muy de hacer las cosas que quiere, de ver realitys de supermodelos, etc. Sólo se diferencia del resto porque lleva un carrito a cuestas que le proporciona oxígeno 24 hrs al día. Augustus Waters es ‘sobreviviente’ de un cáncer a los huesos que le quitó una pierna, pero con las mismas ganas de hacer una vida normal como cualquier otro.

Equilibrio es lo que le destaco al sr. Green en su novela. Hay bastante de ello, la narrativa es rápida, llamativa, no te aburre nunca, tiene momentos ‘profundos’ y otros muy superficiales, pero logra su cometido: entretener al lector, mantenerlo en vilo en esta historia. No creo que logre salvar vidas con ello, no creo que se gane el Nobel tampoco, pero es una buena entrada en el olimpo de los escritores reconocidos.

Reseña cortita. Si quieren saber más y les han comentado del libro, de verdad no pierden nada con leerlo. Lo más probable es que les guste, pero tampoco lo aseguro.

Puntuación en Goodreads: 4/5

Sobre el autor: 

Green es el de atrás. El de adelante es Ansel Elgort, quien da vida a Augustus Waters.

(24 de agosto de 1977) Green creció en Orlando, Florida, antes de asistir a Indian Springs School, una institución-internado en la cual los alumnos reciben instrucción educativa durante el día y más tarde regresan a sus hogares, localizada en las afueras de Birmingham, Alabama. Se graduó del Kenyon College, un colegio de artes liberales, en el 2000 especializándose en Filología inglesa y Ciencias de la religión. Su primer libro llamado Looking for Alaska fue inspirado en gran parte por el tiempo que transcurrió mientras asistía a Indian Springs School.

Más tarde Green trabajó como un estudiante capellán en un hospital para niños durante cinco meses, habiéndose matriculado simultáneamente en University of Chicago Divinity School, una institución universitaria líder en el sector de ciencias de la religión dedicada a la formación académica más allá de las fronteras religiosas. Su experiencia trabajando con niños cuyas vidas corrían riesgo a causa de enfermedades graves lo inspiró a escribir The Fault in Our Stars.

Green residió durante varios años en Chicago, donde trabajo como un asistente editorial y editor de producción para Booklist, una revista dedicada a publicar críticas de libros y materiales audiovisuales para todas las edades, mientras escribía Looking for Alaska. Allí escribió críticas para cientos de libros, particularmente ficción literaria y libros acerca del Islam o siameses. También criticó libros para The New York Times Book Review y escribió para All Things Considered de National Public Radio y para la estación publica de radio WBEZ. Green residió en New York City durante dos años mientras su esposa finalizaba su posgrado.

Reseña: “Puro” de Julianna Baggott

Pressia apenas se acuerda de las Detonaciones y menos todavía de cómo era la vida en el Antes. En el armario donde duerme, entre los escombros de una antigua barbería piensa en cómo el mundo se transformó en ceniza, polvo, cicatrices, quemaduras y cuerpos dañados, fundidos con objetos extraños. Están aquellos que se escaparon de la Apocalipsis sin daño alguno, los Puros. Viven a salvo, dentro de la Cúpula que protege sus vidas, seres superiores y sanos. Pero Perdiz, cuyo padre es uno de las personas más influyentes de la Cúpula, se siente aislado y solo. Cuando por casualidad escucha unas palabras que le indican que su madre podría continuar viva, Perdiz lo arriesga todo, incluida su vida para salir a buscarla. Y ahí es cuando se topará con Pressia…

Opinión personal:

Igual y los de la editorial que publicaron este libro en castellano te saben enganchar. Sobre todo con lo referente a Los juegos del hambre… Y es que cuando una ya se convirtió en asidua lectora de distopías, tienes que leerlas todas.

Puro es el primer libro de una trilogía, en donde nos presentan un mundo post-apocalíptico que sin embargo aún no se ha recuperado. A diferencia de Los juegos del hambre, en la tierra que se nos describe todavía queda ceniza de las detonaciones que asolaron el planeta. Han pasado solo 9 años desde aquello y los que no sabían de la destrucción que se avecinaba, sobreviven a duras penas. La humanidad (o Estados Unidos, más bien) está dividida en dos partes: los puros y los impuros. Los puros viven en La cúpula, un lugar completamente cerrado y ambientado para la vida post-detonaciones, donde solo unos pocos se salvaron.

Los impuros en cambio sobreviven en lo que quedó de la tierra, mutilados y fusionados unos con otros, o con piezas metálicas, plásticas, de cristal, etc. Hay distintos niveles de impureza… desde aquellos que solo resultaron con quemaduras y una que otra fusión, y los que ya definitivamente no parecen humanos.

La historia comienza cuando Pressia, quién está a punto de cumplir 16, comienza a hacerse a la idea de que deberá pasar el resto de su vida escondida en un armario, dado que a esa edad la ORS (Operación Revolución Sagrada) la reclutará para sus filas. Por su lado, Perdiz, un chico puro que vive en La cúpula, descubre en uno de las salidas extraprogramáticas de su curso, una caja con los recuerdos de su madre, quien muriera durante las detonaciones.

Debo reconocer que al principio la historia no me enganchó tanto como quería… Todo esto de los puros y los impuros, no sé, era como extraño para mí. Sí debo reconocer que me sorprendí queriendo saber más de las fusiones de la gente, del estado en que quedaron después de la destrucción. Puro morbo el mío.

Cuando se instala el tema de la revolución, desde adentro como desde afuera, la cosa se pone mucho mejor. El mundo de Julianna Baggott, a mi juicio, es mucho más simple pero más adulto que el de Suzanne Collins. Los personajes son entretenidos, tienen muchas aristas que sorprenden, no son blancos o negros, humanos sobre todo… Pressia me llamó mucho la atención, porque tenía pensamientos y deseos tan humanos, tan comunes, que casi no se ven en estas novelas de ahora, donde parece que si no eres una heroína a tiempo completo, no funciona.

La pobre Pressia tiene una cicatriz en forma de media luna en su cara, cerca de un ojo, y cuando ocurrieron las detonaciones, ella llevaba una muñeca en su mano, cuya cabeza luego se fusionó con ella. Creepy. Realmente creepy.

Perdiz es el puro que no quiere ser puro. Odia a La cúpula, odia a su padre y la gente que se quedó dentro. Considera a su madre una santa, quien murió ayudando a la gente que no alcanzó a salvarse. Pero tiene que aprender a ser fuerte cuando logra escapar de ahí, sobre todo psicológicamente, porque se enfrenta a una realidad totalmente distinta.

Luego están los secundarios, cada uno con su fusión en particular, que moldeó su propia mente debido a ello. Il Capitano, que lleva fusionado a su hermano a cuestas… y que por un lado lo odia y por el otro lo ama, porque ya es parte de él. O Bradwell, quien se fusionó con unos pajaritos en la espalda, los cuales aún viven y sienten lo que él siente. ¡Las madres! Una de las cosas que me fascinó… las madres que intentaron proteger a sus hijos cuando vieron las detonaciones y se fusionaron con ellos. Espeluznante y admirable por otro lado.

Y finalmente Lyda, quien no es una impura, si no que sale de La cúpula persiguiendo a Perdiz. Pero aunque tiene todo para ser la damisela en apuros o la futura ama de casa, Lyda terminó sorprendiéndome mucho más de lo que esperaba.

Quizá la palabra para describir a este libro sea: “grotesco”. Pero no en el sentido de malo… si no que los habitantes de la tierra son así, pero aún después de ello, encuentras belleza en sus rostros y en su personalidad. Me recordó un poco a aquella época de la literatura, sobre todo con Víctor Hugo, en que la gente comenzó a fijarse en lo feo de nuestro mundo para armar historias. Ya no solo se admiraba a la gente bella.

Una historia realmente bien construida, con una forma de narrar un poco pesada al principio pero que luego se vuelve bien llevadera y una quiere saber más y más del relato, porque todo se va confundiendo y abriendo hacia otros caminos. Sin duda, un libro que le hace el peso a Los juegos del hambre y que de seguro, cuando estrenen película (creo que ya tienen los derechos comprados) será interesante ver.

Sobre la autora:

Julianna Baggott

Escritora, ensayista y poeta americana, Julianna Baggott es conocida por sus novelas, tanto en narrativa para adultos como en literatura juvenil. Traducida a más de treinta idiomas, varios de sus libros serán adaptados al cine en los próximos años.

Más info en: http://juliannabaggott.com/

Reseña: “Rebelión 20.06.19” de Javier Miró

En el año 2024 Madrid no es una ciudad, sólo un montón de ruinas donde no hay ciudadanos, sólo supervivientes. No hay comida, ni agua, ni justicia, ni esperanza.

Sólo hay una Rebelión.

Álex el Mono es uno de los hijos de la Rebelión. Y como tal no posee más que un incierto presente, unos pantalones desgastados, un Kalashnikov y una determinación por sobrevivir por encima de la lógica. Ha sido condenado a muerte, traicionado por aquellos que, al igual que él mismo, no se pueden considerar amigos más que del día a día y de las balas de su arma. Espera su final en una sucia celda, mientras recibe las cada vez más incómodas y persistentes visitas de sus captores y sus recuerdos.

Opinión personal:

Ya antes ha habido escritores que pretendieron profetizar el futuro a partir de un hecho inquietante en el presente. Tenemos a Orwell por ejemplo, a Huxley en otro lado, y seguramente hay más que no recuerdo en este minuto, que nos plantearon la idea del “Y si” de forma, en ese entonces, lejana y perturbadora, pero que desde este presente, muchos años después, la hemos aceptado como posibilidad cierta. Les llamamos “escritores de ciencia ficción”, título que hoy por hoy puede replantearse tal calidad. Sin embargo, cuando el “Y si” está mucho más cargado a la realidad que a la fantasía, lo relatado es sencillamente inquietante.

En “Rebelión 20.06.19” Javier Miró nos plantea esa posibilidad. A partir de la debacle social y económica que atravesó (y atraviesa) España hace algunos años, el futuro condicional del relato se abre como una posiblidad cierta y desoladora. Nos situamos en Madrid, diez años después de este 2014, desde donde se rememora la decadencia y revolución social que se produjo en España a raíz del mal manejo del gobierno y los poderosos frente al pueblo que lucha por sobrevivir. La ley del más fuerte toma las riendas de la realidad y la gente queda a merced de su propia inteligencia y habilidad para sobrevivir. Se le suma además un virus que acaba con gran parte de la población y la hambruna a la que se enfrentan.

En este panorama desolador vive “Álex el mono”, un joven guerrillero que ha debido vérselas por sí mismo desde que su familia muriera cuando él aún no entraba en la adolescencia. Una suerte de anti-héroe apocalíptico, puesto que Álex se ha convertido en casi una máquina de matar y que desea con todas sus fuerzas alzarse con su pueblo para volver a ser lo que era antes.

La trama en sí es un conjunto de raccontos hilados para contar la vida de Álex y las razones de su situación actual, donde se le ve privado de libertad en una oscura celda por razones desconocidas (Que luego se conocen, claro). En su vida intervienen una serie de personajes que lo marcan en mayor o menor medida, mujeres que ha amado, amigos que le ayudan o lo traicionan, familiares que escapan, etc. Lo que deja no sólo huellas físicas en Álex…

Hay un punto en específico que me recordó mucho a lo planteado por un escritor chileno hace muchos años, y de cuyo libro también hice reseña hace un tiempo: Hugo Correa (“Los Altísimos”). En el libro de Correa se habla (sin decir que lo es, claro) de un supersocialismo. No existen las familias, los hijos se crian con “nodrizas”, que son nada más que extrañas máquinas sin sentimientos, no hay propiedad privada, etc. Aquí pasa algo que, sin llegar al extremo, me supo bastante similar:

Los niños eran el bien más preciado del clan. Pertenecían a todos, y cada uno de sus miembros estaba a cargo de ellos, tanto en su educación, como en su protección, y en cualquier otro campo.

Madrid atraviesa esta edad oscura manteniendo algo de la civilidad que antes conocían, pero que pende de un hilo por cada año que pasa. Y aquí no se trata de una lucha entre el bien y el mal, porque parece que no existe ningún lugar definido, si no de una lucha por el bendito y maldito poder. Aquel que convierte al ser humano en verdaderas alimañas.

Una historia realmente bien contada, algo confusa al principio ya que debes acostumbrarte al tema de los raccontos y estar atento porque los detalles abundan para más adelante. Una pluma personal como no había visto hasta ahora, sin ánimos de copiarle a nadie, fiel a su dueño. Escenas de acción potentes y desgarradoras, drama en su justa medida (no sobreactuado, me refiero) y un largo etcétera de cualidades que sin duda merecen la pena en un libro. Con un lenguaje muy acorde a cada personaje (y eso que no estoy demasiado familiarizada con los modismos en España), que no se me hizo pesado ni incomprensible.

Perfecto también para leerlo junto a la canción “Paradise (What about us?)” de Within Temptation ft. Tarja.

Una alegoría también a la esperanza, aquella que es sin duda, más fuerte que el miedo y que alienta a los ciudadanos de Madrid a mirar por encima del terrible presente en el que viven.

Mi puntuación en Goodreads: 5/5

Sobre el autor:

Javier Miró

Nací el 6 de enero de 1981 en Sevilla, España. Me licencié en Historia en la facultad de mi ciudad, pero mi vocación y mi verdadera pasión siempre fueron las letras: crear mis propias historias. Con 23 años abandoné Sevilla para vivir en varias ciudades como Málaga, Toronto, o Madrid, donde pasé los 4 años más productivos de mi carrera como escritor, y donde escribí mi primera novela: Rebelión. Actualmente vivo en Australia, en Melbourne, trabajando con ahínco en publicar mis novelas y enfrascado como nunca en mis proyectos.

Más info en:

https://www.goodreads.com/author/show/7031499.Javier_Mir_

Reseña: “Sirens” de Nia Belles

Estrella perdió a su madre siendo muy joven.
Salieron a nadar la víspera de su décimo cumpleaños y solo una de ellas regresó.
Estrella apareció sola, varada en la arena, en una barca repleta de lavanda —la flor favorita de su madre— y sin ningún recuerdo de ese día.
Al amanecer, la arrancaron de su hogar y de su tierra, mandándola a vivir con sus tíos a América.
Ahora ha cumplido dieciocho años y nada puede detenerla de hacer realidad su sueño, «regresar a la bella y verde Irlanda que la vio crecer».
Aunque ella no sabe que nada es lo que parece.
Lo que está por descubrir puede cambiar su vida para siempre.

Opinión personal:

La frase “No juzgue al libro por su portada” es muy cierta. Y aplica bastante en este caso.  Sirens, de la escritora española Nia Belles, me llamó siempre la atención por su portada, en colores azules, muy bonita, etc. Lo malo es cuando lo de adentro a ti no te parece tan bonito. Por lo general también creo que soy muy exigente con lo que leo, y lo que a unos les puede parecer una maravilla, a mí me parece un bodrio. No, en este caso la historia no llega a bodrio… para nada, sin embargo, queda muy al debe en varios aspectos.

La historia que nos cuenta Nia Belles, habla de una chica de dieciocho años llamada Estrella, que después de vivir por ocho años en Kansas, EUA, se muda a recuperar su pasado en la siempre verde Irlanda. Le han contado algo muy importante respecto a su madre (que murió cuando Estrella tenía diez, en un extraño accidente en el mar) y la muerte también de su padre. Se queda entonces en la que fuera su casa de niñez en el pueblo de Sirens y acepta el trabajo que le ofrecen en una tienda de recuerdos.

Y aquí comienza el camino pedregoso hacia la nada…

Sirens tiene una debilidad. A mi juicio no tiene un enganche seguro en las primeras páginas (lo de la madre y el viaje express a Irlanda no llamaron mi atención), y su lectura se hace pesada conforme avanza. El argumento pretende ser original al hablar de sirenas, y sin embargo, no vi sirenas de ningún tipo durante la primera parte de la novela, cosa que me tenía bastante hastiada. Si hubiera que definir Sirens por su primera parte, les aseguro que es solo una novela adolescente mal contada y ñoña, por cierto.

Contada en primera persona, como si se tratara de un diario de vida, Estrella casi no da cabida a los diálogos de otros personajes.  Y peor aún, se dedica a comentar detalles que de verdad a nadie le interesan.

“Debo decir que, llevando leído casi un 30% del libro, me siento como la jueza preguntándole al abogado defensor: “¡¿Por qué esto es relevante?!” O mejor dicho, como buscando una aguja en un pajar. En una inmensa montaña de paja.”

Esa es la sensación que experimenté durante toda la primera parte.

Los personajes que van apareciendo son bastante simples, arquetípicos, y sobre todo… HERMOSOS. ¡Señor, ¿qué habré hecho yo para merecer tamaño castigo?! En serio, ¿por qué las novelistas de ahora se empeñan en narrar personajes que parecen salidos de revistas de moda? ¿Desde cuándo un requisito para que tu personaje sea buen personaje es que se convierta en un Adonis? Y más, tomando en cuenta que las sirenas (salvo Ariel de Disney, que en realidad no cuenta porque… bueno, es Ariel) son criaturas mitológicas que en realidad encantaban por su voz y no por su apariencia física. ¡Hollywood, ¿qué has hecho con la literatura juvenil?!

En fin, fuera de ello, la narradora se empeña en contarnos las distintas variedades de verde que reflejan los ojos de Evel o las de azul (si mal no recuerdo) que tienen los ojos de Ulien, los focos amorosos de esta. Y se la pasan de celebración en celebración, intentando parecer patosa mientras todos le dicen que no, que es especial y bella. Like a Mary Sue.

Ya para la segunda parte de la historia, donde aparecen las sirenas, pensé que esta tomaría vuelo. Y sí, remonta un poco, los diálogos se vuelven más fluidos, y una se empieza a interesar por el tema.  Pero la narradora vuelve al tema de las fiestas, al de la descripción tediosa, donde ocupa al menos 2 páginas para describir lo fastuosa que es la casa de su amigo Ulien, y los sirvientes, y las paredes, las ventanas, la cocina, etc.

Hay desarrollo de la sociedad sirenense, sí. Pero queda muy en lo anecdótico, se plantea casi como si lo leyera una en una revista y dijeras: “Oh, qué entrete”. Nada más.

¿Y el clímax? Pues se parece bastante a lo que vi en la película The Host. (No, no he leído el libro). Me refiero a que el momento de la “batalla” es algo plano y precipitado, resuelto en un dos por tres, como si todo fuera fácil en la vida. Eso sí, Nia nos explica que las sirenas no son de guerras, por lo tanto sus conflictos los resuelven a través de la palabra. Ok, justifica un poco lo fácil del asunto.

Uno de los puntos débiles de Sirens es la forma en que Nia narra la historia.

Y como último tema a mencionar, aunque ya lo había tocado antes: es mejor hacer las cosas que decir que las haces. Hablar y hablar de que yo hice esto, fulanito hizo esto otro, sultanito dijo aquello… pero no dejar hablar a los personajes, fue un tema que creo que le juega en contra a Sirens. Podría haber fortalecido la historia el que el lector pudiera entender a los personajes más por sus diálogos que solo por lo que Estrella piensa o ve, de seguro eso le habría sumado puntos al relato.

No le das autonomía a los personajes, que en este caso son muchos, porque no hablan por su propia voz. Sí, es cierto, hay algunas partes en donde el diálogo fluye mejor, y eso lo agradecí bastante, porque ahí sentía que la cosa avanzaba. Pero luego se vuelve al tópico de antes y la trama aburre.

No la considero una mala historia, pero sí una que queda muy al debe en muchos aspectos. Creo que le hace falta equilibrio y otra manera de narrar, en mi opinión.

Calificación en Goodreads: 2/5

Sobre la autora: 

Me llamo Nia Belles, nací en Valencia un mes de Marzo, ¡por descontado soy Piscis!

Viví mi niñez y adolescencia en Canals. Y a los dieciocho años con las mismas ansias de independencia que la protagonista de Sirens me instalé en un pueblecito encantador de la Vall d’Albaida. Allí he residido hasta ahora con mi marido, mi hijo, dos gatos con sobrepeso y cinco hamsters.
Sirens es mi primera novela, y como no puedo ser breve en nada vendrá seguida de tres secuelas; cada una será autoconclusiva y se situará en un periodo de tiempo y lugar diferente saltando de Irlanda al Norte Este y Oeste de España. Dándonos a conocer a lo largo de cuatro volúmenes toda la crónica de Las Familias del Mar y la Llama.

Biografía en Letras de encuentro.

Reseña: “El libro del día del juicio final” de Connie Willis

A mediados del siglo XXI, Kivrin, una audaz estudiante de historia, decide viajar en el tiempo para estudiar “in situ” una de las eras más mortíferas y peligrosas de la historia humana: la Edad Media. Pero una crisis que enlaza extrañamente pasado, presente y futuro atrapa a Kivrin en uno de los años más peligrosos de la Edad Media, mientras sus compañeros de Oxford en el año 2054, atacados de repente por una enfermedad desconocida, intentan infructuosamente rescatarla. Perdida en una época de superstición y de miedo, Kivrin descubre que se ha convertido en un improbable Angel de Esperanza durante una de las horas más oscuras de la historia.

Opinión personal: 

Desde que en 2012 comencé en serio a leer ciencia ficción, el género me ha atraído bastante. Y me he encontrado con verdaderas joyas de este tipo de literatura. Una de ellas es Doomsday book, o El libro del día del juicio final, de Connie Willis. ¡Esto sí que es ciencia ficción, señores! Tomen nota todos quienes quieran escribir algo de este género literario.

Mujer del medioevo

Al grano, el libro parte con un “lanzamiento” hacia el pasado de una historiadora, Kivrin, quien súper interesada en la edad media, decide enfrentarse sola a este pasado calificado como un 10 en cuanto a riesgos posibles. En la escala de 1 a 10, 1 es sin riesgo, y 10 es mejor ni te acerques. Sin embargo, Kivrin va hacia 1320, un año considerado un 9.

A pesar de que es advertida por uno de los profesores de la Facultad de Historia de la universidad de Oxford, Dunworthy, Kivrin, obsesionada con la edad media, prefiere no hacer caso. Lo malo es que cuando llega al supuesto 1320, las cosas no se disponen tan fáciles como ella pensaba.

El libro aborda también el tema de la peste negra que asoló a Europa durante el siglo XIV, con tal maestría, que una hasta siente pena por aquellas personas.

Por otro lado, en la actualidad, y en pleno siglo XXI, el caos se desata cuando un extraño virus se propague por todo Oxford, y las comunicaciones entre Dunworthy y Kivrin se vean realmente afectadas.

Concuerdo con lo que aparece en la crítica respecto a la obra de Willis. “Una mezcla, inteligente y satisfactoria, de la ciencia ficción clásica con la mejor reconstrucción histórica”, Publishers Weekly. La trama, tan intrincada y extensa como parece a simple vista, es en realidad tan apasionante y satisfactoria, que parece que viviéramos el viaje en el tiempo como si no fuera más que ir de un lado a otro, y la edad media se nos presenta de forma tal real que, a pesar de todo, morimos por quedarnos a vivir allá.

Grabados de la peste negra en la Edad Media

Sin convertirse en una crítica despiadada a la Iglesia, Connie Willis logra introducirnos en la moral de ambos siglos, el XIV y el XXI respecto a este tema, dejando en claro que, a pesar de todo, las cosas no han cambiado tanto a lo largo del tiempo. Además, los personajes juegan un papel esencial a la hora de llevar esta moral a la vista del lector, ya que sus diálogos dicen incluso más de lo que la autora nos describe.

Otro punto destacable y que hace que ame a los autores cada vez que leo algo así: la intriga tan bien desarrollada en la historia. Todo el tiempo una está con la sensación de que no tienes idea qué va a pasar, o de dónde saldrán las respuestas o por qué se dan las cosas como tal. De verdad, los giros en su mayoría son totalmente inesperados. ¡Te comerás las uñas!

Primera edición de Doomsday book

Destaco el que los personajes, a pesar de ser muchos, son claramente distinguibles entre sí. Me entretuve mucho leyéndolos, sobre todo a la señora Gaddson, a quien todos odiaban por llevar “la palabra de Dios” de forma tan macabra a los enfermos. Me recordó un poco a un personaje de Stephen King, en la Niebla (Mrs. Carmody)

Mi otro personaje favorito fue Colin, el sobrino-nieto de Mary Arehns, doctora en el Hospital de Oxford, quien se hace muy amigo de Dunworthy y le ayuda a traer de vuelta a Kivrin. Además, el padre Roche, sacerdote de la pequeña aldea donde la protagonista pasa sus días, y que logró sacarme más de una lágrima; la pequeña Agnes, Rosemund, lady Elywis, etc. Son tan variados, pero tan bien logrados, que no decepciona ni nos parecen personajes de cartón.

Un detalle exquisito para la historia, pero que no abruma ni aburre, un ritmo muy bien logrado, un poco de humor, un poco de acción, algo de romance (muy poquito) y sobre todo, esas ganas terribles que te dejan de que los viajes en el tiempo fueran reales. ¡Altamente recomendable!

Sobre la autora:


Constance Elaine Trimmer Willis (31 de diciembre de 1945 ), más conocida comoConnie Willis, es una escritora estadounidense de ciencia ficción.

Se inició profesionalmente como profesora de enseñanza media antes de dedicarse a la literatura, en la que comenzó publicando relatos en antologías durante de la decada de los 70 del pasado siglo. Posteriormente adquirió fama como novelista en 1987 con Los sueños de Lincoln, ganadora del John W. Campbell Memorial de 1988. En esta novela la protagonista experimenta un enlace mental a través de dos siglos con el general Lee y comparte sus ansiedades respecto al final de la guerra de Secesión.

En 1992 publica su obra más conocida, El libro del día del Juicio Final, con la que ganó los tres premios más importantes del género: el Hugo (1993), premio de los lectores, el Nébula (1992), premio de los escritores del género, y el Locus (1993), premio de una importante revista de ciencia ficción y fantasía. Al igual que la anterior, esta historia utiliza el viaje en el tiempo, esta vez físico, y nos retrata unos días del siglo de la Peste Negra a través de una historiadora “de campo” de la universidad de Oxford. Paralelamente, la narración sigue los acontecimientos que su mentor y los demás habitantes de Oxford padecen mientras ella está en el pasado.

Su carrera ha continuado con éxito, como ejemplifican sus otros dos premios Locus, concedidos por sus novelas Tránsito y Por no mencionar al perro. Esta última le valió también otro Hugo en la categoría de novela. En categorías de narraciones más breves (novela corta, cuento) ha recibido también 8 Hugos y 5 Nébulas a lo largo de su carrera, lo que la sitúa entre las mejores cultivadoras de estas formas literarias breves del género.

Su obra se caracteriza por una prosa agradable en la que maneja hábilmente la emotividad y que está habitualmente salpicada de un fino humor. Algunas de sus novelas más importantes (Los sueños de LincolnEl libro del día del Juicio FinalPor no mencionar al perro) y varias narraciones breves tratan del viaje en el tiempo, pero la autora ha explorado otros temas como la investigación científica (Oveja mansa, 1996), las experiencias cercanas a la muerte (Tránsito, 2001), el retoque informático de películas (Remake, 1994), la exploración de un planeta (Territorio inexplorado, 1994), etc. Sin embargo todos ellos son más bien utilizados como meros escenarios, resultando de mayor importancia el cómo permiten introducir reflexiones sociales o profundizar en la psicología de los personajes.

También ha escrito fantasía, por ejemplo en Espíritu de la Navidad recopila varias historias de este género al tiempo que declara en su introducción su pasión por la Navidad y todo lo relacionado con ella.

Actualmente vive en Greely, Colorado, con su marido, Courtney Willis, profesor de física en la Universidad del Norte de Colorado, y con la hija de ambos, Cordelia.

Biografía tomada de Wikipedia.org