“Námanor” de Aldo A. Berríos

Portada_kindle3Bienvenidos a un mundo fuera del tiempo
Námanor es un reino mágico, una civilización repleta de optimismo y majestuosidad encapsulada en medio del tiempo. Este paraíso pondrá a prueba su gente, disolviéndolos con un fuego nacido de la ambición. Sin embargo, en el horizonte despertará una sombra para cambiar el curso de la historia, un poderoso y ancestral ser que se codea con las montañas.

Aldo A. Berríos construye un universo fantástico que exige un lector valiente, dispuesto a acompañarlo en una aventura tejida por invenciones prodigiosas, profecías, fenómenos de diversa índole y alteraciones de nuestro sentido del tiempo. Tras la última página, aguarda el premio reservado a quienes conquistan el verdadero oro de los mitos: la madurez de la propia conciencia.

Páginas: 170

Formato: papel / digital

Editorial: Forja.

Tuve que leer “Námanor” dos veces, lo confieso. La primera vez en papel, cuando me lo prestaron (¡gracias, Naty Pino!) y ahora en digital. Y ahora que lo leí en digital, entendí muchas más cosas que antes.

¿Saben ustedes lo importante que es que un libro esté bien construido, que el texto no se vea extensísimo y que no canse la vista el solo mirar una página? Bueno, con este libro me pasó eso.

Pero dejemos de lado el tema “maquetación”, del que podría estar despotricando el día entero, y pasemos a la acción.

“Námanor” es una ciudad reloj hecha completamente de piedra. Aunque más que una ciudad, deberíamos decir una provincia… Imaginen que Santiago tuviera solo seis comunas, todas dispuestas en círculo, separadas por 125 kms. unas de otras. Así más o menos es “Námanor”. La ciudad principal es Lineón, una fortaleza que ya estaba construida antes que los nuevos habitantes llegaran y que les sirvió como primer refugio. Los otros pueblos son Sirendas, Oximor, Zanalea, Atenor y Eumara. Aparte de la misma distancia, comparten también un caballo horario (en realidad dos), cuyos extremos van a dar al Ofiuco, su fuente de energía.

Mapa de Námanor

Los caballos, Filira y Felgre (el primero da la hora y el segundo los minutos), fueron diseñados para celebrar el nacimiento de la ciudad y el poder de sus primeros habitantes. Si mi memoria no me falla. Cada pueblo tiene, por así decirlo, un gobierno propio, pero responden finalmente a Lineón. Piensen en Santiago bajo una intendencia federal… jejeje.

Fuera de estos y otros detalles que no lograré recordar, tenemos a dos protagonistas: Tiamat Numa, un restaurador de piedras (queirón), mudo, con una misión poco usual para su cargo; y por otro lado a Héctor Ariosto, un gerrero que pasa de ser el pelmazo hijito de papá al libertador de Námanor. Separados casi al inicio de su aventura, Tiamat y Héctor vivirán varias cosas en común que en un momento dado nos parecen “espejadas”.

Mi calificación para este libro había sido primero de 3 estrellas (porque sí, me gustó y todo, pero no lo había entendido bien) y luego de 4, por lo que ya les expliqué arriba. Sin embargo, todavía existen reparos en la historia.

“Námanor” tiene un prólogo que le quita puntos de una… Les confieso incluso que la primera vez leí una o dos páginas de este prólogo y luego lo dejé a un lado para seguir haciendo otras cosas. En mi mente sonaba la voz de Homero Simpson diciendo “aburridoooo” y comprenderán que esa no es la mejor manera de comenzar un libro. Tolkien hizo eso en el Silmarillion, incluso había un largo prólogo a La comunidad del anillo que resumía todo El hobbit, pero estamos hablando de libros escritos en la primera mitad del siglo XX cuando existían pocas distracciones alrededor.

Como expliqué en Goodreads, lo ideal hubiera sido sacar el prólogo y poner estos datos relevantes a lo largo de la trama.

Destaco el nivel del vocabulario del relato, el detalle de las descripciones (no es difícil imaginarse la ciudad en sí, las construcciones, los personajes, incluso si no presentan demasiados rasgos descritos, porque la voz que posee cada uno los diferencia del otro), la incorporación de palabras necesarias en la descripción de una construcción por ejemplo, de un castillo o una fortaleza, puesto que tuve que recurrir al diccionario varias veces cuando algo no me parecía familiar.

Los diálogos no se notan forzados, eso me gustó bastante. Sí hay por ahí algunas frases para el bronce, pero son las menos. Lo cierto es que, acorde al contexto fantástico del relato, los diálogos se dan bien. Incluso los que parecen personajes solemnes y serios, tienen salidas bastante hilarantes. ¡Gracias por no más personajes cuadrados o planos!

Reconozco eso sí que me hubiera gustado leer el libro a dos voces, no en una tercera persona omnisciente. ¿Por qué lo digo? Tiamat Numa y Héctor Ariosto son personajes fuertes y bien delineados que, al menos en la primera parte de la novela, podrían haberse llevado el peso de la narración sin ningún problema. El usar una tercera persona omnisciente te da mucho poder porque abarcas el mundo completo, pero a la vez limita el control de los detalles. Si explicar lo que un personaje siente o manifiesta es complicado, imaginen varios y la forma de vida de un mundo totalmente nuevo.

Se logra mejor el efecto en la segunda parte (a partir del capítulo 7), cuando la voz la toma Tiamat Numa, aunque existen minutos en que casi que se vuelve a la omnipresencia, al menos el control está más enfocado que en la primera.

Mapa9
El “Tarpán”

El concepto del tiempo en Námanor es relevante. Por algo es una ciudad reloj. Este corre a mayor velocidad que en el “Tarpán”, un mundo distinto ubicado bajo la ciudad (Námanor está de alguna forma sobre este) y que acoge a sus habitantes en un momento dado. ¡Casi hago un spoiler!

Aunque los primeros habitantes de Námanor arrancaron de la corrupción que supone el poder en un primer minuto, esta vuelve a internarse en la sociedad (como en todas las sociedades a decir verdad) y deslegitima el poder de al menos dos de sus Almenas (gobernadores), quienes temen el cambio que supone un elegido. ¡The chosen one! Oh yeah. Uno que no lo buscó (en realidad ningún elegido anda por la vida diciendo “yo quiero ser un elegido”) y que cuando debe asumir la responsabilidad que ello implica, lo hace después de darle muchas vueltas al asunto. Es un personaje de varias aristas, la verdad. Incluso tiene rasgos que al principio dije: What?, pero luego, pensándola, dije: Puede ser, ¿por qué no? No es completamente blanco, pero sí Tiamat tiene buen corazón después de todo.

Así todo termina en un final realmente inesperado (bueno, ni tanto, pero sí poco común), con un gigante de piedra y un nuevo destino para los habitantes de Námanor. ¡Ya no doy más spoilers, lo juro!

En resumidas cuentas, “Námanor” nos abre las puertas a un mundo diferente, lleno de simbolismos, de experiencias compartidas, de reflexiones que (una vez superadas las primeras páginas) se desliza a buen ritmo por la imaginación del lector.

Calificación en Goodreads: 4/5

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3 comentarios en ““Námanor” de Aldo A. Berríos

  1. Estimada: Buena reseña! acabo de leerlo y no podría estar mas de acuerdo contigo. aunque personalmente le doy 3 estrellas. Creo que lo bueno de él es su trama original, así como situaciones que considero están bien logradas, sin embargo, la lectura se me hizo pesada, a ratos engorrosa y con algunas situaciones que consideré innecesarias (Como la parte del prologo, algunas de palomino, entre otras). por otra parte, el cambio de tercera a primera persona me resultó molesto, creo que hubiera quedado mejor si se hubiera ahorrado aquellos pensamientos introspectivos y los hubiera reemplazado por lo que realmente estaba ocurriendo en Namanor, algo a lo que a penas le da unas cuantas pinceladas (es mas, el autor se da mas tiempo en describir situaciones con palomino que en profundizar en dichos acontecimientos)… en otras palabras, me dio la impresión de que el autor se vio incapaz de plasmar lo que era la guerra y deicidio por tanto reemplazarlo por la visión omnipresente de uno de los personajes. En fin. el libro me dejó frió y con la sensación de que podría haber sido mucho! Saludos y buen blog! 😉

      • Augusto! Gracias por la opinión. ¿Tú leíste la primera versión de Námanor, verdad? La que publicó editorial Forja.
        Pues, sí, ahora Aldo sacará la nueva versión del libro, con el prólogo integrado al contenido (para hacerlo más expedito) y con correcciones al interior.
        Lo de sus pensamientos… bue, eso está más difícil de sacar, porque las reflexiones son propias del autor, pero ya en el contexto, se entienden bastante bien.
        De verdad, gracias por tu comentario :3 Se aprecia el que leas la reseña.

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