Reseña: “Drácula” de Bram Stoker

Jonathan Harker ha sido contratado por un misterioso conde que habita en un castillo de la lejana Rumania. Para Harker, ese viaje representa una inusitada aventura jamás imaginada en su honrosa y rutinaria vida como ayudante en un bufete de abogados.
La señorita Mina, prometida de Jonathan, es una mujer muy inteligente, bella y escrupulosa a quien le cambiará la vida radicalmente. El conde la acecha.
El conde Drácula es un hombre sabio, enigmático y eterno, cuya sed insaciable de venganza y poder lo ha llevado a desarrollar un plan para salir de su tierra milenaria hacia Londres en pos de nuevas almas.
Esta novela clásica de Stoker conjuga aventura, terror, misterio y por momentos desborda erotismo y sensualidad, lo que resulta sorprenderte en su época. Hoy sigue ofreciendo al lector sorpresa y fascinación dentro de la mejor literatura.

Opinión personal:

¿Les gustan las novelas de vampiros? ¿Se leyeron todo Twilight? ¿Toda Vampire Academy? ¿Vieron todas las temporadas de Vampire’s diaries? ¿Leyeron Drácula? ¿No? Entonces no han leído nada sobre vampiros.

Sí, así de tajante soy, porque si no han leído Drácula, ni Anne Rice se los perdona.

Drácula

‘Drácula’, la versión original de Bram Stoker, inicia oficialmente la tradición vampírica en la literatura mundial. Aunque no podemos dejar de mencionar que antes hubo dos personajes parecidos que, sin embargo, no dejaron tanta huella como el de Stoker. El primer relato fue “El vampiro” (1819) de John William Polidori, el que se publicara con un año de diferencia de Frankenstein, pero que salió de la misma tertulia amistosa dos años antes. Y Carmilla, publicado en 1872 por Sheridan Le Fanu, una vampiresa lesbiana que succiona la sangre de las mujeres y cae ante la atracción de Laura, la protagonista de la historia.

En la historia de Drácula, como aparece en la descripción más arriba, Jonathan Harker hace una visita al conde en su castillo de Transilvania, donde pasa alrededor de un mes con él y no vuelve a ser el mismo. A su vez, su prometida Mina, se ve involucrada en la enfermedad de su amiga Lucy, quien comienza a desangrarse todas las noches sin motivo. Para ello sus tres pretendientes y el doctor Abraham Van Helsing serán imprescindibles a la hora de descubrir qué le sucede a la muchacha.

Contada a través de los diarios de vida de Jonathan, Mina, Arthur, Lucy y las notas del profesor Van Helsing, el relato es una montaña rusa de emociones y de suspenso muy bien construido. Hay partes muy tediosas y otras que realmente se disfrutan a concho y una quiere seguir. Pero lo más interesante es que el relato no se diluye ni se va por las ramas como suele ocurrir con la narración en primera persona.

Drácula

Los personajes eso sí son muy blancos o muy negros. Mina es una santa comparada con las mujeres de la literatura hoy en día. Toda abnegación, toda sacrificio, dedicación al marido, valiente, decidida, inteligente, etc. Un verdadero ejemplo a seguir. Lo mismo los hombres, todos valientes, contenidos, fuertes, inteligentes, etc. ¿Por qué tan perfectos? Se preguntarán ustedes. Porque era usual en la época (victoriana) usar la literatura como medio de enseñanza moral y presentar así personajes destacables que el lector pudiera imitar.

Cuando se entiende todo ello, ya es más fácil comprender el relato.

Jonathan y Mina Harker (versión de 1992)

¡Por favor, no lo comparen con la película! Si bien la adaptación de Coppola es muy parecida al libro, tiene un elemento sexual que el libro no tiene. O que si tiene está muy poco delineado. Aquí la figura de Drácula es más bien la de un monstruo, un ser capaz de convertirse en cualquier animal según sea su disposición y que no tiene precisamente una historia de amor a cuestas.

A pesar de ello, el libro te mantiene despierto hasta el final y, si bien no te dan ganas de cerrarlo de un golpe por el miedo, sí provoca sensaciones que ningún otro libro de terror me había causado. Así que más que merecida mi felicitación al señor Stoker (que seguramente no leerá esto porque ya no le deben ni quedar los huesitos jajaja).

Increíblemente no existe un acercamiento tan prolijo a la leyenda de Vlad Tepes, a pesar de que se lo menciona como posible antecesor de este Drácula. Pero no se ahonda en ello. Es más de vivir el momento actual.

Calificación en Goodreads: 5/5

Sobre el autor: 

Bram Stoker

(Abraham Stoker, Dublín, 1847 – Londres, 1912) Novelista irlandés. Hijo de un funcionario público, hasta los siete años de edad sufrió una grave parálisis que le impedía andar. Los problemas de salud de su niñez no le impidieron distinguirse como atleta y futbolista en la Universidad de Dublín, donde cursó con excelentes resultados la carrera de Matemáticas y fue presidente de la Sociedad Filosófica.

Entre 1867 y 1877 fue funcionario público en Dublín. En esta misma época, siguiendo la inclinación que sentía hacia el teatro, posiblemente heredada de su padre, escribió crítica dramática para The Evening Mail, sin recibir por ello ninguna compensación económica.

En 1878 conoció a su ídolo, el actor inglés Henry Irving. Nació entre ellos una gran amistad y Stoker se convirtió en representante y secretario del actor. Ocupó en este empleo los veintisiete años siguientes, en los que se encargó de la correspondencia de Irving, le acompañó en sus múltiples giras y estuvo a su lado en el momento de su muerte; junto a él dirigió el Lyceum Theatre de Londres. Sus recuerdos darían lugar al libroRecuerdos personales de Henry Irving (1906).

Bram Stoker escribió numerosas novelas y relatos cortos, entre los que destacan El paso de la serpiente(1890), El misterio del mar (1902), La joya de las siete estrellas (1904) y La dama de la mortaja (1909). También se le debe el entretenido libro Impostores famosos, en el que sostiene, entre otras, la teoría de que la reina Isabel I de Inglaterra era un hombre disfrazado.

Pero su obra más célebre es Drácula (1897), novela en la que construye, a través de diarios y cartas, el retrato de uno de los personajes más famosos del ideario decadentista de la época, el conde vampiro de Transilvania. El relato se basa en diversas leyendas previas, aunque Stoker consigue una unidad de efecto e inquietantes resonancias eróticas y simbólicas, suprimiendo las fronteras sensibles entre vida y muerte a través de un juego de seducción de gran poder y sugerencia.

La novela fue de los bestsellers editoriales a lo largo del siglo XX y una fructífera inspiración para el cine, dando lugar a un auténtico reguero de películas a partir de la obra maestra del cineasta alemán Murnau (1922) y de la protagonizada en 1931 por Bela Lugosi; entre las más recientes, destaca la de Francis Ford Coppola (1992). Entre su restante producción cabe citar Bajo el crepúsculo (1882), El hombro de Shasta (1895), La señorita Betty (1898), El Hombre(1905), La señora Athlyne (1908), La guarida del gusano blanco (1911) y otros títulos como Muerte entre bastidoresEl huésped de DráculaLa casa del juez y Drácula: la cúspide del horror.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s