Reseña “Los Altísimos” de Hugo Correa

“Los Altísimos” de Hugo Correa.

Web de información acerca del autor: http://www.memoriachilena.cl/temas/index.asp?id_ut=hugocorrea(1926-)

Un día cualquiera un hombre despierta en un mundo totalmente nuevo, un lugar donde la tecnología no sólo rige la vida de las personas, sino también su plano espiritual. Quiénes son los Altísimos, ¿los que gobiernan las máquinas o las máquinas mismas?

Opinión personal:

Realmente lamento no haber conocido a Hugo Correa antes. De verdad, lo lamento muchísimo. Si hubiera sabido que se había escrito tan buena novela de ciencia ficción y más encima de un chileno, la hubiera leído antes. Les adelanto de qué va:

Hernán Varela es un ciudadano común y corriente en el largo y angosto Chile de 1959. Hasta el día en que se da cuenta que ha sido secuestrado por un grupo de “polacos” y está en un hospital lejos de su patria natal. El “polaco” que lo cuida es un hombre llamado L. Así, sencillo, L.

L le explica a Hernán Varela que el hombre que conoció hace un tiempo atrás, un tal Fernando Mendes, lo está suplantando ahora en Chile, porque él andaba en malos pasos y tenía que desaparecer de Polonia. Para que la vida de Hernán Varela no corra peligro y para poder encontrar a Fernando sin que se despierten sospechas en el país, Hernán debe sustituir también a aquel hombre, que en realidad se llama X.

Así, L le explica a Hernán que desde ahora deberá ser X y cumplir las mismas funciones que él cumplía antes. Hasta aquí todo bien, todo dentro de lo normal. En cierto momento el nuevo X despierta en un lugar extraño y L le explica que se encuentran en el centro de la tierra. Sin embargo, las cosas no calzan como deberían para X y su curiosidad no lo deja en paz hasta que averigua que ya realmente no están en la tierra, si no en un planeta de paso por el sistema solar llamado Cronn.

Si supieran lo mucho que me costó imaginarme las dimensiones de Cronn, entenderían a esta pobre lectora no muy asidua a la ciencia ficción. Cronn es un planeta de esferas concéntricas, que giran en sentido contrario.

Algo así:

En cada una de sus caras vive la gente de este planeta, los Cronnios. Cuando X se da cuenta que no están en la tierra, comienza toda su odisea. Conoce ahí también a una cronnia, A, quién a pesar de no ir más allá con él, siente compasión de este humano perdido. El sistema en Cronn es simple: todo es de todos, nadie se queda más de una noche en una dependencia, nadie habla más de 27 horas con un mismo cronnio, las mujeres no pueden reproducirse y ambos, por igual, pueden acceder a los favores sexuales de otro. No se ilusionen mucho, no hay escenas de sexo en esta novela.

Se puede acceder a los distintos planos de estas esferas a través de unas naves llamadas “magnetones”, que funcionan, como su nombre lo indica, a través de la energía magnética del planeta. En la superficie, o también llamada “Cáscara”, no existe atmósfera, así que no se puede vivir a menos que uses un traje espacial. Pero fuera de esos detalles, Cronn es un planeta donde sus habitantes sólo cumplen con su deber, no existen los niños (porque son creados y criados por las Nodrizas, máquinas de la genética) y el ser efusivo o bipolar resulta incómodo. Esto se debe en gran parte a que la raza cronnia está bajo la vigilancia constante de “los Altísimos”.

“Los Altísimos” son, en lo que se puede vislumbrar, una raza superior, en tamaño y fuerza, que descubrió Cronn cuando estos se desarrollaban rápidamente en el terreno de la astronomía y de alguna forma, se dieron a conocer. Los esclavizaron y los han destruido una y otra vez hasta que los cronnios aprendieron a obedecerles sin intentar escapar, sin rebelarse, y atentos a cualquier cambio de humor de estos dioses alucinantes.

La tierra es un planeta en pañales, así que no esperen real importancia de ella aquí. Cronn es la evolución de la tierra por más de 100 veces, por decirlo de una forma. En Cronn no hay familias, por lo tanto los problemas sociales que nos aquejan hasta hoy a nosotros, no existen. Se le describió como un “supersocialismo”, lo que produjo el alejamiento de los sectores de izquierda y de derecha de la época. Lo planteado por Correa no fue bien recibido, sino sólo en el extranjero.

El mérito de esta gran obra, aparte de crear un universo todavía lejano para nosotros y nuestra concepción de la vida humana, es que fue escrita fuera de las grandes urbes desarrolladas en la década del 50. Hugo Correa es chileno, nació en Curepto, una comuna a 300 kms al suroeste de Santiago, en la Provincia de Talca, región del Maule. Para el año de creación de “Los Altísimos” (1959), Chile (y sobre todo las comunas rurales) vivía un retraso social y económico abismante, comparado con las cunas de otros escritores de ciencia ficción famosos. Hasta en la capital el nivel de ruralidad era gigantesco, así que la visión de Correa fue mucho más allá de la pobreza y las pocas esperanzas de desarrollo de nuestro país.

Yo me quedé de piedra ante el despliegue de imaginación y fantasía de este hombre. Por eso lamento no haberlo conocido antes. La acción (o debería decir: las situaciones de peligro, grandes escenas de pánico, etc.) es pausada, no existen grandes clímax en la obra, salvo por el final, donde se da a conocer el real poder de los Altísimos. La configuración del planeta, si bien es complicada en principio, se comprende a cabalidad al terminar la obra. De verdad, comparable a Bradbury, a Asimov, etc. Incluso Ray Bradbury le dedica unas palabras a este autor nacional cuando el libro salió publicado.

Hugo Correa consigue en Los Altísimos una fantasía tan poética como aterradora, de lo mejor que he leído. – Ray Bradbury.

Y es cierto, en determinados momentos me parecía estar frente a un poema épico, frente a la travesía de Dante Alighieri por el Infieno, en la Divina Comedia. Recuerden que el infierno también está compuesto de esferas concéntricas, 9 en total. Seguramente, alusiones de las que Correa estaba consciente al momento de escribir.

Le dí 5 estrellas en Goodreads, ¡totalmente recomendable!

Acerca del autor:

Hugo Correa Márquez nació en Curepto, un pueblo campesino al interior de Talca, el 24 de mayo de 1926. Falleció en Santiago de Chile, el 23 de marzo de 2008. Fue periodista y escritor de ciencia ficción.

El reconocimiento de Ray Bradbury le permitió ver sus obras traducidas al inglés, francés, alemán, portugués y sueco; así como publicar en dos revistas clásicas: Fantasy and Science Fiction y Nueva Dimensión.

En Chile su reconocimiento desde la cultura oficial nunca llegó.

Sus obras se anticiparon en lo temático a clásicos reconocidos como Mundo Anillo de Larry Niven o Solaris de Stanislaw Lem.

Otras publicaciones:

  • El que merodea en la lluvia (1962)
  • Alguien mora en el viento (1966) Premio Alerce de la Sociedad de Escritores de Chile
  • Los títeres (1969) Recopilatorio de relatos
  • Cuando Pilato se Opuso (1971) Recopilatorio de relatos
  • Los ojos del diablo (1972)
  • El Nido de las Furias (1981)
  • Donde acecha la serpiente (1988)
  • La corriente sumergida (1993) Novela realista

Si desean leer el libro, pero en su país no lo encuentran, pueden descargarlo de aquí: http://www.memoriachilena.cl/temas/documento_detalle.asp?id=MC0035785

Anuncios

4 comentarios en “Reseña “Los Altísimos” de Hugo Correa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s